MUJER INDÍGENA COMO PROTAGONISTA DEL BIEN DE SU COMUNIDAD

– Travesía hacia comunidades indígenas que no te cuentan –

El cantar de un gallo alfa a las 7 de la mañana, activó los sentidos de los 5 viajeros con tan solo 3 horas de un leve descanso, quienes luego de más de 8 horas de recorrido, llegaron a Territorio Isoseño eso de las 4 de la madrugada para cobijarse en el seno de la Comunidad San Silvestre. De esta manera, algo intensa y diligente, se manifiesta la presencia de personas que procuran ser parte de cooperar a una mayor calidad de vida para pueblos indígenas.

El Territorio Isoseño, es una Tierra Comunitaria de Origen (TCO) ubicada en proximidades del río Parapetí con comunidades vecinas al Parque Nacional ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco, Área Protegida creada para proteger la biodiversidad del lugar, así como para impulsar acciones que aporten a los medios de vida locales y al fortalecimiento de la identidad cultural.

Eso de las 9 de la mañana, posterior a un apetitoso desayuno preparado por las manos amables de la anfitriona, la delegación de 5 sujetos cruzó el río Parapetí en temporada de lluvia, osando la seguridad de algunos que por primera vez vivían la experiencia de dicha travesía. Pero estaban decididos a llegar a destino y ejecutar su misión.

Una de las comunidades visitadas fue Pikirenda, una localidad que tiene como Capitana a la señora Juanita Gutiérrez, activa lideresa Mburuvisa kuña, quien carga en sus hombros la gran responsabilidad de organizar a los vivientes del lugar. Fue Ella, en el afán de mejorar las condiciones de vida de su gente, quien gestionó el proyecto para su comunidad ante las correspondientes instancias.

Entre las aventuras experimentadas en Territorio Isoseño, fue el visitar su Comunidad y evaluar el correcto funcionamiento del proyecto que implementó la Fundación Kaa Iya, cual permitió que 12 familias y a la Unidad Educativa tener acceso a la luz haciendo uso de energía solar como parte de la energía limpia y amigable con el medio ambiente, eliminando el uso de mecheros y velas, esos insumos que son dañinos para la salud humana y de los ecosistemas; a su vez, se les dotó de linternas con recarga solar, a fin de eliminar el uso de baterías desechables por ser una fuente de gasto económico y contaminación de las aguas subterráneas y superficiales del río Parapetí.

De esta manera, entre aventuras de largos recorridos, a través del rol protagónico de una Mujer Indígena Lideresa, las instancias financiadoras y ejecutoras como las propias familias isoseñas, son promotoras de un Desarrollo Sostenible Local y de participar en la gestión de conservación del Kaa-Iya del Gran Chaco, Área Protegida más grande y mejor conservada de Bolivia, Territorio constituido sagrada para la cosmovisión guaraní.

El proyecto fue promovido por la Fundación Kaa-Iya, con la ejecución técnica de la Fundación CERAI y financiado por el Programa de Pequeñas Donaciones del PNUD Bolivia. Ademán contó con la participación y contrapartes de la Capitanía del bajo Isoso (CBI) y los pobladores de la Comunidad.

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